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“Hodamos de forma que fama tengamos”: parodia e imaginación en la Carajicomedia (1511)     © 2006

Extract:   Hoy en día, resulta casi un lugar común referirse a la Carajicomedia, obra anónima recogida por Hernando del Castillo en el Cancionero de obras de burlas provocantes a risa (Valencia 1511), como una parodia del Laberinto de Fortuna, poema narrativo escrito por el cordobés Juan de Mena en 1444.  La visión más extendida y compartida por la mayoría de los críticos y especialistas de la literatura española respecto a la Carajicomedia se puede resumir en lo que Marcelino Menéndez y Pelayo cataloga como “la composición más extensa y brutal” incluida en el Cancionero de Hernando del Castillo (28).  Desde esta perspectiva canónica, el único interés de la obra reside en la posibilidad que ofrece “para ilustrar las Celestinas secundarias y la historia anecdótica de la prostitución de principios del siglo XVI” (Menéndez y Pelayo 28-9).  […]

Según Carlos Varo, la Carajicomedia es la única parodia que existe sobre la obra de Mena y, desde su punto de vista, sin ésta última, la obra anónima no tiene sentido (10).  Si partimos de este presupuesto, la Carajicomedia debe presentar, en su forma paródica, no sólo un modelo de príncipes, el tema del viaje por la casa de la Fortuna y la condenación de las virtudes y vicios, sino también un modelo sobre la forma en que se debe leer el texto, pues no hay que olvidar que el Laberinto fue glosado por Hernán Núñez en 1499.  Es decir, junto con el texto de Mena se incluía una serie de comentarios donde se resaltaban los elementos más importantes y se destacaban las virtudes que debía imitar el lector.

Al respecto, y más allá de centrarse en la burla y el escarnio de la reina Isabel la Católica y de su poder en la España del siglo XV, o en lo que Frank Domínguez ha designado como la temática central del Cancionero de burlas, esto es, “antisemitismo, misoginia, erotismo y crítica social” (12); en este trabajo planteamos que la Carajicomedia presenta un método de lectura basado en la lectura paródica.  Dicha práctica lectora se caracteriza por ser un comentario sobre la lectura alegórica que exigía el Laberinto de Fortuna.  En este caso, el autor de la Carajicomedia nos permite apreciar cómo la retórica escolástica había llegado a un estadio en su desarrollo en el cual requería pasar por un proceso de renovación.  Específicamente, nuestro análisis intentará acercarse al concepto de retórica propuesto por la Carajicomedia a partir de las cualidades decadentes del carajo, en tanto que simiente y del cuerpo de la mujer entendido como superficie donde se escribe e inscriben mensajes.  En esta reevaluación de la obra anónima, la parodia nos permitirá establecer la conexión entre imaginación y retórica, elementos de gran relevancia en la retórica renacentista española.


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